Llegamos al parón de Fear The Walking Dead, a la llamada Mid Season Finale, una práctica cada vez más habitual en las grandes producciones americanas para la televisión. En este caso, el espejo donde se mira es la serie de la que surge, The Walking Dead. En el último episodio tuvieron lugar varios sucesos importantes que podían marcar el devenir de la serie. ¿Lo habrá conseguido?¿Consigue levantar el bajo nivel demostrado en esta primera parte de la temporada? Entra y descúbrelo.

A PARTIR DE AQUÍ, SPOILERS DEL 2×07 DE FEAR THE WALKING DEAD

Pues para empezar, la respuesta a las dos preguntas que te planteábamos hace unas líneas es más bien un “a medias”. Estamos hablando de una serie que partía con un hándicap importante, por el simple hecho de tratarse de un spin-off, pero que parece contar con el apoyo de la cadena AMC (de hecho ya firmaron por una tercera temporada).

En lo relativo al episodio, comienza con una brevísima escena en la que se ve a un niño, al que le dicen, “Daniel, dispara”. Esto conecta justo donde lo dejamos la semana pasada, en la finca de Celia, tras el disparo de Strand, que acababa con el sufrimiento de su novio Thomas. Pero hay una pareja que está huyendo del disparo en vez de ir a ver qué ha ocurrido. Son Daniel y su hija ofelia, que nada más salir se paran porque ella no se encuentra bien y le vemos quitarse un trozo de cara, como si de una tirita se tratara, descubriendo que se trataba de un sueño de Daniel. Era la escena de la promo que habíamos visto unos días antes, y que demuestra la tónica de lo que va a vivir Salazar durante este episodio.

Celia-les-echa-de-la-finca

Mientras tanto, en la habitación de Strand, todo el mundo acude y contempla la escena, con una Celia encolerizada por lo que ha ocurrido, mientras que Maddy trata de defenderle, de justificar lo que ha hecho. Será sin duda el tema principal del episodio, de este cierre temporal, el cómo entiende cada uno lo que está ocurriendo en el mundo. Por un lado, la postura de Celia, no son muertos, simplemente han cambiado, por otro, el del grupo protagonista, que los ve como monstruos. La anfitriona de la finca toma una determinación, le dará un día a Víctor para que entierre a Thomas, pero después, al alba, deberán marcharse todos.

Travis sale de la finca en busca de Chris, que huyó tras ser descubierto a punto de hacer “vete tú a saber qué” con Alicia y Madison. Y es que el “todo el mundo odia a Chris” será otra de las tramas principales. En esa búsqueda, encontrará a su hijo, pero seguro no como lo esperaba. Se ha atrincherado en una casa, reteniendo a un niño a punta de pistola y atemorizando a su pobre padre. Cuando Travis lo encuentra, tienen un forcejeo, en el que Chris le pide incluso que lo mate, pero justo es en ese momento cuando Travis se da cuenta de que le ha fallado a su hijo y que debería haber estado más con él y haberle apoyado. O al menos eso parece que nos intentan hacer ver, porque en Fear The Walking Dead nunca se saben las intenciones de los guinistas.

Nick-trae-a-Luis

Mientras, bajo la seguridad de los muros de la finca, Nick aparece de nuevo, emabdurnado de sangre zombi, y con un regalo muy especial para Celia, le ha traido a su hijo Luis. Con ello, se gana que les permita quedarse a toda su familia, a excepción de Victor, que deberá abandonar la casa. Esta estrategia de Nick, que ya vimos en episodios pasados, será determinante para el final del episodio. Pero antes de llegar allí, tenemos que volver a Daniel Salazar, y su cada vez menos cuerda mente. Se acerca al “nominado” Strand mientras cava la tumba, y le advierte de que esta tierra está maldita. Luego, tratará de marcharse con su hija Ofelia, aunque se acaba enfrentando a un grupo de “familiares” de Celia quienes le reducen y le atan a una silla en el sótano.

Y aquí llega la escena definitoria de Daniel Salazar. Tras rechazar la ayuda “espiritual” de Celia, comienza a tener visiones en las que se le aparece su mujer muerta, echándole en cara que no la enterrara y que no le contó todos sus secretos. Precisamente esa escena que veíamos al principio del capítulo se explica en este momento. Alguien le obligó a disparar a un moribuno cuando sólo era un niño. ¿Quién le obligó? No lo sabemos, y por desgracia, parece que no lo sabremos nunca.

Nick, ya limpito de restos muertos, tiene una conversación de lo más interesante con su madre, en la que se demuestra que el mensaje de Celia le ha calado. Él ya no entiende a los no muertos como tales, y por lo que le dice, no tiene miedo. La frase que recogemos destacada de este episodio así lo demuestra.

Lejos de la casa, NIck encuentra a Travis, totalmente desolado y se encuentra con una de las sorpresas del episodio, No quiere volver a casa. Chris ha hecho demasiado daño y todavia no puede volver, por eso, le pide a su hijastro que diga que no los ha encontrado.

Nick-va-a-buscar-a-Travis

Tras el entierro de Thomas (nos enteramos en ese instante de que no es su hijo natural, sino más bien adoptado), Maddy se le acerca a Celia y le dice que quiere entender lo que está pasando. La anfitriona le lleva a la zona de la bodega, donde le muestra a todos esos seres queridos, que están bastante mansos porque están comiendo, se meten juntas en la improvisada jaula, y le dice “es que tu no harías lo que fuera por tus hijos?”. Esa frase nos pone en aviso ante lo que ocurre a continuación, Madison cierra la puerta tras de sí, dejándola encerrada, aunque a Celia parece no afectarle demasiado, más bien acepta su destino. Y entra dentro de toda lógica porque no entiende el virus como una enfermedad, sino más bien como un cambio. Un momentazo, de los poco de los que vive la serie, y minipunto para Madison, que ya empieza a caerme mejor.

El-final-de-celia

Volvemos con Daniel, quien tras librarse de uno de los “guardias” que le vigilan, se acerca a la bodega y la incendia. Esta escena, esta imagen, en la que presuntamente él también muere, pone fin a su locura. Una locura que nos han contado con una explicación muy endeble, acabando con uno de los personajes más creíbles que tenía la serie.  Ese momento en el que se reencuentra con su mujer, aunque sea en su imaginación, y va viendo cómo los muertos vuelven a la vida ha sido espectacular (¿No se ve a Celia no?). La tenéis de foto de portada de esta reseña. Por cierto, ¿fuego y familiares zombie encerrados?¿De qué me suena?

Y llegamos al final, la conclusión de esta media temporada, con una gran sorpresa, porque al menos yo, esto no me lo esperaba. Con la casa ardiendo, Celia y Daniel muertos, huyen gracias a Strand, al que ya habían echado de la finca. Madison está convencida de que NIck y Travis volverán (de Chris ni hablamos¿no?), pero sólo vuelve el primero, contándole la “historia” de que no los ha encontrado. Contrariado, le pregunta dónde está Celia, y quién ha provocado el incendio. Como no tiene una respuesta, suelta la frase definitoria para el grupo protagonista, y que creo, lo será para el futuro de la serie: “lo destruimos todo”.

Ante la llegada de campesinos y muertos a su alrededor, tienen que huir, pero lo hacen sin NIck, quien vuelve corriendo con un grupo de zombies, entre los que camina inadvertido, como vemos en la imagen destacada. Y así concluye esta parte de la historia, con el grupo más separado que nunca, y con una sensación agridulce. Fear The Walking Dead tiene sus poquitas cosas buenas y un montón malas, pero al menos, ha conseguido tener identidad.

BOLA EXTRA: Nick, detenido por agresión. Puedes ver la noticia aquí.


La Frase

Nick: Me muevo entre ellos. Invisible. NO VOY A MORIR.

La Imagen

Nick se despide de su grupo y caminará entre los muertos… ¿Pero qué narices está pasando?

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