En cine y televisión, es muy habitual que un actor consiga hacerse con un papel para el que parece ha nacido, de esos que con otro actor, por mucho renombre que tenga nunca podría haber interpretado mejor. Con House MD y Hugh Laurie pasa algo parecido. No podría haber tenido ni personaje ni actor el éxito que tuvieron el uno sin el otro. Fue el doctor más irreverente y desvergonzado de la televisión durante ocho temporadas y por supuesto, al terminar se merecía que Previously On le dedicara un programa entero a esta serie. Fue nuestro podcast de House.

El doctor Gregory House es un genio, de esos a los que confiarías tu vida sin dudarlo, de los que es capaz de resolver cualquier caso médico sin despeinarse. Pero también era el más borde, asocial, y extravagante de cuantos profesionales de la medicina han pasado por televisión. Y eso le hizo grande. Eso, unos guiones ideados para su lucimiento, y un elenco de secundarios que le venían como anillo al dedo.

Que una serie puramente procedimental como lo era House tuviera tanto éxito,y durante tanto tiempo, no es casualidad, ya que en USA, el género gusta y mucho (también aquí) pero su manera de tratar ciertos temas médicos, saliéndose también de lo habitual la hacen especial. Hablar del autismo, las violaciones, enfermedades venéreas, la muerte, la adicción, y muchos temas peliagudos sólo se podía hacer con humor. Humor negro, si, pero humor, y del más alto nivel.

Hugh Laurie se llevó todo el protagonismo, pero no podíamos olvidar en nuestro podcast de House a su eterno compañero Wilson, a Lissa Cuddy, a Cameron, Chase y Foreman, o a otros equipos con los que contó a lo largo de la serie, que sirvieron para lanzar al estrellato, o al menos poner sobre el mapa interpretativo a nuevos actores prometedores.

Y como en esta serie, el humor era fundamental, así quisimos enfocar nuestro podcast de House, recordando los mejores momentos de la mejor serie de médicos de la última década. Recuérdalo con nosotros, será lo mejor que hagas hoy, aunque recuerda, que como decía House: “Todo el mundo miente”.