Que Netflix irrumpió en el panorama televisivo mundial como un elefante en una cacharrería es algo que nadie puede negar. Su éxito es arrollador e incuestionable. Buen precio, buenas producciones, actualización constante… son sólo algunos de los motivos para hacerte con esta plataforma si todavía no lo has hecho. Entre su producciones propias, brilla con luz propia Orphan Black. Y con ella Tatiana Maslany.

Es impensable entender esta serie sin la bestia interpretativa que es la joven canadiense, encargada de la mayor cantidad de personajes interpretados en una misma serie hasta la fecha. Y es que lo hace bien, muy bien. Tanto, que en la última gala de los Emmy, por fin, tras cuatro temporadas se le reconoció con el premio a la mejor actriz dramática. Nuestra más sincera enhorabuena.

¿Y cómo llegó a conseguir este premio? Gracias a una serie diferente y especial. De esas que enganchan desde el primer minuto, con sus altos y sus bajos, pero con una historia que la hace ser única e irrepetible. Orphan Black cuenta la historia de Sarah Manning, una joven londinense que vuelve a casa, para reencontrarse con su hermano adoptivo, Felix, su madre de acogida, la señora S y su hija, Kira. Cuando llega a la estación de tren, se encuentra con una mujer exactamente igual a ella. Dos segundos después, ésta se tira a las vías del tren.

Es la primera secuencia de la serie y desde ese instante, ya estás irremediablemente enganchado a Orphan Black (como nos pasó a nosotros). Sarah se verá inmersa desde ese instante en una trama donde la clonación, la conspiración o la investigación médica se juntan en una producción que es capaz de mostrar una amplia variedad de géneros. Es acción, es ciencia ficción, es comedia, es thriller, es una muy buena serie que no te puedes perder. Por el camino, verás a Tatiana Maslany interpretar a más de 10 clones, y todos con registros tan diferentes que creerás que son actuaciones de actrices diferentes. Alisson, Beth, Cosima, Rachel, (la genial) Helena, Krystal, MK… y muchas más que se quedan por el camino.

Y es que uno acaba perdiendo la cuenta de los clones que aparecen en Orphan Black, ya no sólo femeninos (los clones que interpreta Tatiana Maslany) sino también, a partir de la tercera temporada, y especialmente en la cuarta, con la aparición de los clones masculinos, los llamados Castor, bajo la (también) destacable interpretación de Ari Millen.

Además de todo lo dicho, Orphan Black tiene otras muchas lecturas que ofrecer, sobre la vida y sobre el mundo que nos rodea en la actualidad. Pone varios puntos de atención sobre problemas del día a día que vemos en la noticias, como las investigaciones científicas secretas, modificaciones genéticas extremas, ero también temas mucho más mundanos, como la custodia de menores en madres solteras, el aislamiento que produce la tecnología o la homosexualidad, de especial importancia en Orphan Black, en las manos de Felix, Cosima y Delphine.

Pero Tatiana, aunque pueda parecer que no lo necesite, no está sola en Orphan Black. Además de su familia, un amplio elenco de buenos, aunque desconocidos actores, forman parte del universo creado por Graeme Manson y John Fawcett, aunque la propia actriz colabora en tareas creativas y de producción . Tras cuatro temporadas, toca ir poniendo punto y final con una quinta temporada de Orphan Black, donde se cerrará una historia que quedará para el recuerdo de todos los seriéfilos.