Pues ya no queda nada. Esta semana nos han traído los episodios 9 y 10 de los 13 que tiene esta temporada. Y un servidor está escribiendo estas líneas tras haber visto ambos, así que perdonadme por adelantado si veis que me entusiasmo demasiado con un capítulo en principio, normalito. Porque este capítulo ha servido para empezar a preparar el terreno para el final que se nos acerca, pero el siguiente…. No adelantemos acontecimientos, vamos con la review del 5×09.

¿Alguna duda? Spoilers a partir de aquí del episodio 5×09 de Person of interest.

En este capítulo recuperamos a un enemigo que se quedó en el tintero allá por la tercera temporada, concretamente en el 3×15. Un enemigo al que no cazaron y claro, no podían dejarlo así, lo cual no me ha parecido mal tampoco. Vamos a cerrar todas las tramas.

Pero antes de nada empiezan fuerte, con unos mejicanos que quieren cruzar la frontera, pero han elegido mal a los estafadores que les tenían que llevar. Suerte para ellos que Shaw les acompañaba. Esto escena queda presente nada más que para mostrarnos que Shaw ya está llegando (it’s about time!).

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Por su parte, John tiene un nuevo número, un tipo que está poniendo una bomba pero… no es el atacante, sino la víctima. Esto es posible porque está siendo amenazado por La Voz, y no, no nos referimos al programa musical, que también podía ser, si no a ese desconocido que prepara amenazas desde vete a saber dónde.  La mujer del pobre hombre ha sido secuestrada y si no hace lo que le diga (poner la bomba en este caso) acabará con ella.

Finch consigue saber dónde se encuentra la mujer pero a lo único que llegan es a una emboscada en la que caen varios agentes de policía. Y es que como Fusco ya no se “ajunta” con Reese, este se lleva a un grupo de agentes para intentar rescatarla. Los agentes entran en el edificio justo cuando John recibe una llamada nueva de la voz que le dice que era una trampa y se produce una explosión antes de que pueda avisarles.

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Por su parte Fusco ha decidido ayudar a otros compañeros, y en compensación le dan un caso nuevo relacionado con una banda a la que encarcelan. Casualidades de la vida, ambos casos acaban relacionados, y es que La Voz quería que esa banda y el pobre marido estuvieran en la comisaría para poder hacerse con el control de la comisaría.

Finch desde fuera usa a Elías para intentar atrapar a La Voz descubriendo el verdadero plan, y Fusco y John acaban trabajando juntos de nuevo hasta el punto que Fusco recibe una bala por John y todo. Y mientras el dúo Harold-Elias descubren quién es realmente La Voz, el pobre marido, quien había orquestado todo para ser él quien pareciese la víctima. Elias le permite marchar, o eso le hace creer, ya que cuando se aleja con su coche saca un pequeño detonador y hace que el vehículo de La Voz explote, ante la atónita mirada de Harold.

Ya no están a salvo en ningún sitio, así que es tontería seguir manteniendo a Fusco en las sombras, con lo que tras resolver el caso John le cuenta todo a su compañero.

¿Y Root dónde ha estado todo este tiempo? La Máquina le había asignado un nuevo número de un agente de Samaritan, pero al llegar otra persona acaba con él y su séquito. Root intenta seguir el rastro y se va encontrando con más agentes de Samaritan que siguen cayendo ante sus ojos. La responsable como no podía ser de otra forma es Shaw, que está intentando acabar con los agentes de Samaritan uno a uno. Root le dice que vuelva con ellos pero ella le dice que es imposible, le cuenta lo de las simulaciones, y que intentaron volverla contra ellos, algo a lo que Root le dice que está claro que no consiguieron y ella responde que sí, que esa es la manera en la que acababan todas las simulaciones.el-equipo-vuelve-a-estar-completo

 

Aún así logra convencerla y ese es el plano final con el que nos encontramos. El equipo vuelve a estar completo.


La Frase

Root: No puedes vivir sin mi. Yo no puedo vivir sin ti. Si tu mueres, yo muero.

La Imagen

Harold y Elias, compañeros de fechorías. Lástima que se hayan juntado tan tarde.

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