Lo reconozco. No pensaba ver 13 reasons why”. ¿Una serie sobre una adolescente que se ha suicidado y cuenta su historia? Lo siento pero no tengo el cuerpo para dramas. Cuidado, que no es que no me interese el tema del bullying (culpable del suicidio de la protagonista), es que si veo algo en la tele últimamente es para divertirme, no para sufrir. Motivo principal por el que no veo “This is us” (el podcast lo tienes aquí), aunque esa es otra historia.

El caso es que sin motivo aparente, y como si no tuviese suficientes series pendientes, me dio por verme, por lo menos el primero. Y claro, tenía que pasar. Cinco capítulos vistos del tirón y serie terminada en 3 días. Y pendiente de volver a verla con mi señora, que la pobre ya está harta de que no pare de decirle que la tiene que ver.

clay jensen 13 reasons why

¿Pero por qué? ¿Realmente es para tanto? Pues sí, es para tanto. Y es que no sabéis lo que jode (lo siento pero tengo que usar esta palabra) ver cómo la chica que se ha suicidado empieza a contar su historia y lo primero que te encuentras es a una joven guapa, alegre, divertida, con ganas de disfrutar de la vida. Y lo siguiente que piensas es “joder, que está muerta, que está contando la historia de cómo ha decidido SUICIDARSE”. Que no es que haya tenido un accidente, o que la hayan asesinado, o que un borracho la haya atropellado. Es que el bullying ha conseguido que una persona con toda una maravillosa vida por delante decida quitársela. Y lo piensas y por un lado piensas lo horrible que es. Y por el otro NECESITAS saber por qué le ha pasado. Quiero decir, seguro que más de uno se ha sentido identificado al verla pasarlo mal en ciertos momentos del instituto. Pero ¿pensar en quitarse la vida? Pues hombre, es que ya son hechos muy gordos. Y sin embargo día sí día también nos encontramos con casos así en las noticias. ¿Qué puede pasar por la cabeza de un adolescente para decidir acabar con todo? ¿Para no poder aguantar más el día a día y decidir mandarlo todo a la mierda?

La serie, basada en una novela del mismo nombre que reconozco que ni conocía, nos cuenta la historia de Hannah Baker (Katherine Langford ), adolescente que al principio de la serie nos cuentan que se ha suicidado. Su “amigo” Clay Jensen (Dylan Minnette) recibe una caja sin remitente que contiene unas cintas de casette. Al poner la primera se asusta al escuchar a Hannah diciendo, primero, que va a contar 13 motivos por los que ha llegado a tomar esa decisión. Y segundo, y peor aún para los que han obtenido esas cintas, “si estás oyendo esto, tu eres uno de esos 13 motivos”. Clay se embarca así en la historia de los últimos días de Hannah. Descubrirá secretos de compañeros que ni se imaginaba, y nos hará partícipes de una historia más real de lo que podamos pensar.

Y es que la historia de Hannah ahonda en muchas cosas que pueden parecer insignificantes, pero que empiezan a sumar y sumar y acaban formando una montaña imposible de aguantar. A eso hay que añadirle los problemas a los que se enfrenta una mujer en el día a día. ¿Por qué hacer una lista en la que digas quién tiene el mejor culo o los mejores labios debe ser motivo de piropo para una mujer? ¿Por qué ese tipo de cosas deberían ser “normales”?

hanna baker por 13 razones

Hay un momento en el que Hannah habla con Clay y le pregunta precisamente eso, si una chica hiciera un lista así sobre los chicos, ¿qué pensaría? “Las chicas no haríais listas de ese estilo” replica Clay. “Efectivamente”, responde Hannah, “las chicas no la harían”.

Resumiendo, una serie imprescindible, con una historia cerrada y tristemente demasiado cercana. De verdad os lo digo, tenéis que verla.